
Historia de Ladrón de Lunas
En 1876, la señora Filomena Pons y Pons, bisabuela paterna
de Fernando Martínez, fundó una empresa de vino y espirituosos en el Grao de Valencia. Poco después, comenzó a exportar vinos, una tradición que mantuvo la familia de generación en generación hasta su nieto Francisco Martínez Bermell -quien había gestionado la empresa desde la década de 1940 en la región DO Utiel – Requena- que decidió separarse y comenzar su propia compañía en Requena.
Francisco Martínez Bermell comenzó a introducir nuevas
variedades como la tempranillo, que nunca antes habían sido cultivadas en la zona y, en estrecha asociación con Pascual Carrión Carrión entonces director de la Estación de Enología de Requena, comenzó a desarrollar nuevas técnicas de vinificación que mejoraron sustancialmente la calidad de los vinos de la región.
Al principio de la década de los 80, los hermanos Martínez Roda,
hijos de Francisco Martínez Bermell, se hicieron cargo de la empresa y al ver el enorme potencial de sus bienes para producir vinos de calidad, procedieron a reconvertir los viñedos de ‘Casa Don Ángel’.
Por primera vez, variedades extranjeras como cabernet
sauvignon, merlot, malbec y chardonnay se introdujeron en la DO Utiel - Requena y crecieron junto a la tempranillo y la bobal, la viña más tradicional de la región Utiel-Requena.
Estos nuevos vinos fueron introducidos en el mercado en
1985, y en 1987 se elaboró el primer vino con la variedad cabernet sauvignon en la DO.
En 2000, Fernando Martínez Relanzón, el nieto mayor de
Francisco Martínez, se hizo cargo de la gestión de la empresa y pronto dio un paso innovador al elaborar nuevos vinos: hizo el primer vino blanco fermentado en barrica de roble en la Comunidad Valenciana.
En la noche del 21 de marzo de 2004, Fernando Martínez
y otros cuatro productores de vino se sentaron entorno a una mesa de la que surgió una gran idea: ¿por qué no crear el mejor vino de nuestros mejores viñedos? Las mejores uvas de cada viñedo fueron robadas y cosechadas a mano luz de la luna para preservar la frescura de las uvas, surgió el nombre de nuestro vino: Ladrón de Lunas...